Llevaba meses con acidez y reflujo por las noches. El Dr. Pablo me explicó todo con calma y con el tratamiento adecuado por fin descanso bien.
La enfermedad inflamatoria intestinal (colitis ulcerosa y enfermedad de Crohn) inflama el intestino de forma crónica. Con diagnóstico y tratamiento adecuados se controla y se mantienen largos periodos sin síntomas.
La enfermedad inflamatoria intestinal (EII) agrupa la colitis ulcerosa y la enfermedad de Crohn: enfermedades en las que el sistema inmune inflama el tubo digestivo de forma crónica, con brotes y periodos de calma.
A diferencia del colon irritable, aquí sí hay inflamación real del intestino. El diagnóstico temprano y el tratamiento continuo evitan complicaciones.
Son las señales más frecuentes de un brote de enfermedad inflamatoria intestinal. Si las tienes, conviene una valoración pronta.
Evacuaciones líquidas frecuentes, a veces con sangre o moco.
Dolor o cólico persistente, con urgencia para ir al baño.
Necesidad de evacuar por la noche que interrumpe el sueño.
Fatiga, pérdida de peso o fiebre durante los brotes.
Dolor articular, lesiones en la piel o en los ojos en algunos casos.
Sangrado abundante, dolor intenso o deshidratación: acude de inmediato.
Si tienes diarrea persistente con sangre o moco, dolor abdominal recurrente, evacuaciones nocturnas o pérdida de peso sin explicación, acude pronto. Un diagnóstico temprano cambia por completo el pronóstico de la enfermedad.
Elige tus opciones y preparamos el WhatsApp por ti. Sin formularios y sin compromiso.
Así es el camino del paciente con el Dr. Pablo Andrade: claro, ordenado y a tu medida.
Escuchamos tus síntomas, antecedentes y hábitos, y revisamos desde cuándo aparecen y cuánto te afectan en el día a día.
El diagnóstico combina análisis de sangre y heces con una colonoscopia y toma de biopsias, que confirma el tipo y la extensión de la inflamación.
Te explicamos las opciones con claridad y decidimos juntos el plan según tu diagnóstico, tus síntomas y tu estilo de vida.
El tratamiento busca apagar la inflamación durante los brotes y mantener la remisión con medicamento continuo. La colonoscopia periódica vigila la respuesta y previene complicaciones.
Controles para confirmar que los síntomas realmente mejoren y para ajustar el tratamiento si hace falta.
El tratamiento se adapta al tipo, la extensión y la actividad de la enfermedad. Estas son las herramientas principales.
Fármacos que controlan la inflamación durante las crisis para recuperar el bienestar lo antes posible.
Medicamento continuo que mantiene la remisión y evita nuevos brotes. Es clave no suspenderlo por cuenta propia.
Apoyo nutricional, dejar de fumar y manejo del estrés, que influyen en la evolución.
Estudios periódicos para valorar la respuesta y detectar complicaciones a tiempo.
Ver colonoscopiaLa indicación final siempre es personalizada: el Dr. Pablo Andrade define el tratamiento adecuado para tu caso tras la valoración.
Sigue leyendo: en qué se diferencia del colon irritable y cómo es la colonoscopia.
Diagnóstico y tratamiento de las enfermedades del aparato digestivo con un enfoque claro, humano y personalizado, en el Hospital Ángeles Pedregal.
Llevaba meses con acidez y reflujo por las noches. El Dr. Pablo me explicó todo con calma y con el tratamiento adecuado por fin descanso bien.
Me hizo una endoscopia con sedación, sin dolor y muy rápida. Detectó la causa de mi gastritis y me dio un plan claro. Excelente trato.
Vivía con distensión y dolor por colon irritable. Por primera vez alguien me escuchó sin prisas y entendí qué me pasaba. Muy recomendable.
Me realicé la colonoscopia de detección. Encontraron y quitaron un pólipo el mismo día. Profesional, humano y muy claro al explicar.
Salí positivo a Helicobacter pylori y con el tratamiento se me quitó el ardor de estómago que traía desde hacía años. Gracias, doctor.
Me detectó hígado graso a tiempo y con cambios de hábitos y seguimiento mejoraron mis estudios. Un gastroenterólogo que sí explica.
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Es un grupo de enfermedades crónicas en las que el intestino se inflama por una respuesta inmune. Incluye la colitis ulcerosa y la enfermedad de Crohn.
La colitis ulcerosa afecta el colon y el recto de forma continua; la enfermedad de Crohn puede afectar cualquier parte del tubo digestivo y en capas más profundas. El tratamiento varía en cada una.
No tiene una sola causa. Se relaciona con una combinación de factores genéticos, del sistema inmune y del ambiente (incluida la microbiota). La dieta y el estrés no la provocan, pero sí pueden influir en los brotes.
Diarrea persistente, a veces con sangre, dolor abdominal, urgencia, evacuaciones nocturnas, cansancio y pérdida de peso durante los brotes.
Puede presentarse a cualquier edad, pero es más frecuente entre los 15 y los 35 años, con un segundo pico en adultos mayores. Tener antecedentes familiares aumenta el riesgo.
No hay una dieta única. Durante los brotes suele ajustarse (menos fibra insoluble y evitar lo que cae mal); en remisión, una alimentación variada y equilibrada. El apoyo nutricional es parte del tratamiento, pero la dieta no sustituye al medicamento.
No tiene cura definitiva, pero se controla muy bien. Con el tratamiento adecuado se logran largos periodos sin síntomas (remisión) y buena calidad de vida.
No. El colon irritable no inflama ni daña el intestino; la enfermedad inflamatoria intestinal sí produce inflamación real y requiere tratamiento específico.
Con análisis de sangre y heces y, sobre todo, una colonoscopia con biopsias que confirma el tipo y la extensión de la inflamación.
Sí. Es una enfermedad crónica que requiere tratamiento de mantenimiento y vigilancia periódica para prevenir brotes y complicaciones.
Escribe por WhatsApp o llama al 55 2793 9638. El Dr. Pablo Andrade atiende en el Hospital Ángeles Pedregal.
Un diagnóstico temprano de enfermedad inflamatoria intestinal cambia el pronóstico. Con tratamiento adecuado se controla y se mantiene la remisión.
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